El Surfacer SRP es una sonda plug-and-play de alta resolución (1 micra) diseñada para integración automática en CMM equipadas con cabezales de medición estándar de la industria. Esta tecnología elimina la necesidad de mediciones de rugosidad realizadas por separado —ya sea con equipos portátiles o en estaciones dedicadas— permitiendo que la medición dimensional y el análisis de rugosidad se efectúen en un único ciclo de inspección.
La sonda se integra directamente en el cabezal de la CMM y se comunica vía Bluetooth®, sin necesidad de hardware o software adicional, simplificando la instalación y reduciendo significativamente los tiempos de configuración.

Contexto y reto
La rugosidad superficial es un parámetro crítico que influye directamente en factores como fricción, desgaste, rendimiento de sellado, resistencia a la fatiga, adherencia de recubrimientos y comportamiento funcional de las piezas fabricadas. Tradicionalmente, la medición de rugosidad se realiza por separado de la inspección dimensional, ya sea con equipos portátiles o en estaciones dedicadas, aumentando los tiempos y costes de inspección.
La solución o tecnología
Durante el proceso de inspección, la CMM posiciona el palpador en contacto con la pieza mientras los ejes de la máquina permanecen estacionarios. La sonda recorre la superficie a medir, registrando con elevada precisión las variaciones microscópicas de la rugosidad.
El sistema incluye tres módulos de medición intercambiables en acero inoxidable, permitiendo el análisis de diferentes tipos de superficies, concretamente:
- Superficies planas, cónicas y cilíndricas;
- Geometrías cóncavas, convexas y esféricas;
- Ranuras y escalones con características específicas de anchura y profundidad.
Un mecanismo de precarga integrado aísla el palpador de vibraciones o movimientos de la máquina, garantizando resultados estables, repetibles y precisos, incluso en entornos industriales.
Resultados y beneficios
La introducción del Surfacer SRP ofrece beneficios significativos para fabricantes con elevados requisitos de calidad:
- Reducción de tiempos y costes de inspección, al eliminar etapas de medición independientes;
- Integración total de la medición de rugosidad en el mismo ciclo de medición dimensional;
- Mayor precisión y repetibilidad, manteniendo la orientación de la pieza durante todo el proceso;
- Compatibilidad con sistemas CMM multisensor, permitiendo el cambio automático entre sondas y escáneres.
Según LK Metrology, la integración de la medición de rugosidad directamente en la CMM proporciona a las industrias una herramienta eficaz para simplificar los procesos de inspección, reducir costes operacionales y mejorar la calidad global de los productos. La capacidad de medir estos parámetros con elevada precisión, integrada en un único ciclo de inspección CMM, representa un avance significativo en el control de calidad industrial.